Fiebres tropicales y arbovirus: el riesgo silencioso en la seguridad transfusional
lunes 31 agosto 2026
Arbovirus y transmisión transfusional
El principal problema radica en que muchos arbovirus producen viremia antes de la aparición de síntomas o incluso sin manifestaciones clínicas. En dengue, entre el 40 % y el 87 % de las infecciones pueden ser asintomáticas (Perera et al., 2020). Situaciones similares ocurren con Zika y chikungunya. Esto significa que un donante aparentemente sano podría encontrarse infectado y transmitir el virus a receptores vulnerables.
La selección clínica tradicional de donantes no logra detectar eficazmente a estos individuos durante la fase virémica. En consecuencia, el riesgo transfusional permanece oculto incluso cuando el donante cumple todos los criterios habituales de elegibilidad.

La evidencia científica sobre transmisión transfusional de arbovirus ha aumentado considerablemente. Giménez-Richarte et al. (2022) identificaron 74 casos confirmados de transmisión transfusional correspondientes a diez arbovirus distintos. El virus del Nilo Occidental encabezó la lista, seguido del dengue y Zika. La mortalidad alcanzó aproximadamente el 19 %, principalmente en pacientes inmunocomprometidos y trasplantados.
Un caso emblemático fue reportado en Pakistán, donde un donante asintomático transmitió dengue simultáneamente a dos pacientes sometidos a cirugía cardíaca. El donante desarrolló fiebre un día después de la donación, demostrando cómo la ventana entre infección y síntomas representa un punto crítico para la seguridad transfusional (Karim et al., 2017).
Chikunguña, Zika y arbovirus emergentes
Aunque los casos confirmados de transmisión transfusional de chikungunya en humanos son escasos, diversos estudios han demostrado que individuos asintomáticos pueden presentar cargas virales comparables a las de pacientes sintomáticos (Appassakij et al., 2020). Esto sugiere que la ausencia de reportes podría estar asociada con subdiagnóstico y limitaciones en la vigilancia.
El virus del Zika genera una preocupación adicional debido a sus efectos teratogénicos. Durante los brotes en América Latina se documentaron alteraciones congénitas graves, incluida la microcefalia (Gilbert et al., 2023). Dado que hasta el 80 % de las infecciones pueden ser asintomáticas, el riesgo potencial para mujeres gestantes receptoras de transfusión no debe subestimarse.

A esto se suma la aparición de arbovirus emergentes como Oropouche, cuya circulación ya ha sido reportada en regiones andinas y amazónicas (Moreira-Soto et al., 2025). Factores como el cambio climático, la urbanización y la expansión geográfica de los vectores favorecen la aparición de nuevos escenarios epidemiológicos y aumentan la complejidad para los bancos de sangre.
Limitaciones del tamizaje
Las limitaciones técnicas del tamizaje actual representan uno de los principales desafíos. Las pruebas serológicas convencionales no detectan adecuadamente las infecciones tempranas. En dengue, por ejemplo, la IgM aparece varios días después del inicio de síntomas y el antígeno NS1 presenta sensibilidad limitada en algunos contextos epidémicos (Perera et al., 2020).

Las pruebas moleculares tipo NAT ofrecen mayor sensibilidad diagnóstica, pero requieren infraestructura tecnológica avanzada y altos costos operativos, dificultando su implementación masiva en países de ingresos medios y bajos (Blanco et al., 2024).
En América Latina, la capacidad de vigilancia transfusional está condicionada por desigualdades económicas y estructurales. Los países con menor inversión en salud suelen presentar menor capacidad diagnóstica y menor cobertura de tamizaje molecular, generando una brecha importante entre el riesgo epidemiológico y la capacidad de respuesta.
Colombia: alta endemicidad y vulnerabilidad
Colombia representa un escenario especialmente vulnerable. El país es hiperendémico para dengue y ha experimentado epidemias importantes de Zika y chikungunya. Además, nuevos virus emergentes continúan expandiéndose en distintas regiones del territorio nacional.
Estudios realizados en donantes colombianos demostraron que una proporción importante de individuos positivos para arbovirus eran completamente asintomáticos (Cáceres Munar et al., 2024). Esto confirma que el riesgo transfusional involucra a donantes aparentemente sanos que superan todos los filtros clínicos convencionales.
La situación se agrava porque las regiones con mayor endemicidad suelen coincidir con zonas que presentan limitaciones en infraestructura sanitaria. Regiones como la costa Caribe, el Chocó biogeográfico y algunas áreas amazónicas enfrentan simultáneamente alta circulación viral y menor capacidad diagnóstica.
Estrategias de mitigación
Aunque la implementación universal de tamizaje molecular para arbovirus en Colombia aún resulta compleja desde el punto de vista financiero, existen estrategias intermedias que podrían disminuir significativamente el riesgo. Entre ellas destacan el fortalecimiento de los sistemas de hemovigilancia, la notificación postdonación de síntomas, el diferimiento temporal de donantes provenientes de zonas epidémicas y la vigilancia epidemiológica georreferenciada.
También es importante impulsar proyectos piloto de tamizaje molecular en regiones de alta endemicidad y evaluar tecnologías de inactivación de patógenos en hemocomponentes, especialmente en plaquetas, donde existen sistemas con eficacia demostrada frente a dengue y Chikunguña.
Conclusión
La historia de la medicina transfusional demuestra que las amenazas emergentes rara vez permanecen invisibles para siempre. Los arbovirus constituyen hoy un riesgo documentado, La elevada proporción de infecciones asintomáticas, las limitaciones del tamizaje convencional y la creciente circulación viral en regiones tropicales convierten este problema en una prioridad para la salud pública.
Colombia enfrenta el desafío de fortalecer progresivamente sus estrategias de seguridad transfusional antes de que la acumulación de casos revele el verdadero impacto del problema. Ignorar este riesgo podría significar repetir errores históricos cuyas consecuencias humanas, sociales y económicas ya demostraron ser demasiado costosas
Referencias
Appassakij, H., Silpapojakul, K., Promwong, C., & Rujirojindakul, P. (2020). The potential impact of chikungunya virus outbreaks on blood transfusion. Transfusion Medicine Reviews, 34(1), 23–28. https://doi.org/10.1016/j.tmrv.2019.06.002
Blanco, S., Marín, Á. L., Frutos, M. C., et al. (2024). Haemovigilance survey and screening strategy for arthropod-borne viruses in blood donors from Argentina. Journal of Medical Virology, 96, e29476. https://doi.org/10.1002/jmv.29476
Cáceres Munar, B. A., Urbina, A., Ortíz, T., et al. (2024). High prevalence of dengue, Zika, and chikungunya viruses in blood donors during a dengue outbreak and an endemic period in Colombia. Frontiers in Medicine, 11, 1380129. https://doi.org/10.3389/fmed.2024.1380129
Gilbert, R. K., Petersen, L. R., Honein, M. A., et al. (2023). Zika virus as a cause of birth defects. Birth Defects Research, 115(3), 265–274. https://doi.org/10.1002/bdr2.2134
Giménez-Richarte, Á., Ortiz de Salazar, M. I., Giménez-Richarte, M.-P., et al. (2022). Transfusion-transmitted arboviruses: Update and systematic review. PLoS Neglected Tropical Diseases, 16(10), e0010843. https://doi.org/10.1371/journal.pntd.0010843
Infected Blood Inquiry. (2024). Volume 5: The response of government and official bodies. UK Government. https://www.infectedbloodinquiry.org.uk
Karim, F., Nasir, N., & Moiz, B. (2017). Transfusion transmitted dengue: One donor infects two patients. Transfusion and Apheresis Science, 56(2), 151–153. https://doi.org/10.1016/j.transci.2016.10.013
Levi, J. E. (2018). Emerging infectious agents and blood safety in Latin America. Frontiers in Medicine, 5, 71. https://doi.org/10.3389/fmed.2018.00071
Moreira-Soto, A., Postigo-Hidalgo, I., Tabares, X., et al. (2025). Transfusion-transmitted infections: Risks and mitigation strategies for Oropouche virus and other emerging arboviruses in Latin America and the Caribbean. The Lancet Regional Health – Americas, 101089. https://doi.org/10.1016/j.lana.2025.101089
Perera, L., De Zoysa, N., Jayarajah, U., et al. (2020). Transfusion-transmissible dengue infections. Transactions of the Royal Society of Tropical Medicine and Hygiene, 114(11), 866–882. https://doi.org/10.1093/trstmh/traa075